La educación social no puede delegarse en la policía: una crítica necesaria a la figura del “agente tutor”
En los últimos años, numerosos ayuntamientos han impulsado la figura del llamado “agente tutor” como supuesto recurso de prevención en los centros educativos. Presentado habitualmente como un instrumento de cercanía, convivencia y protección a la infancia, este modelo esconde, sin embargo, una profunda contradicción institucional, pedagógica y profesional que merece ser denunciada con claridad. La cuestión es sencilla: ¿por qué las administraciones públicas siguen enviando policías a los centros educativos para realizar funciones preventivas, socioeducativas y de intervención comunitaria mientras continúan sin crear plazas suficientes de educadores y educadoras sociales en los colegios e institutos? La respuesta revela un grave problema de concepción política y de intrusismo profesional. Porque conviene decirlo sin rodeos: la prevención educativa no es una función policial. Nunca lo ha sido. Y convertir a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en referentes de inter...