La Educación Social no se defiende sola
Hay problemas que no se resuelven con pequeños retoques ni declaraciones de buenas intenciones. Exigen identificar qué impide avanzar y actuar sobre ello. En la mitología griega, Alejandro Magno resolvió el nudo gordiano no intentando deshacerlo hilo a hilo, sino comprendiendo que el problema estaba en el propio nudo. La Educación Social tiene hoy uno de esos nudos: la escasa colegiación de quienes, después de cuatro años de formación universitaria, obtienen su título y comienzan su trayectoria profesional al margen de los colegios de sus territorios. No es el único problema de la Educación Social. Reclamamos mayor reconocimiento institucional, mejores condiciones laborales, presencia en las políticas públicas, regulación profesional, lucha contra el intrusismo y un espacio propio en los sistemas de protección social. Todo ello es legítimo y necesario. Pero resulta difícil entender que, al mismo tiempo, una parte importante de quienes ejercen la profesión se mantenga al margen de una...