Alberto: militancia, oficio y legado
Querido Alberto: Hoy escribirte es un acto de necesidad. Necesidad de nombrarte, de sostener tu presencia a través de las palabras cuando el dolor aprieta y la ausencia se vuelve insoportable. Tu fallecimiento deja un desgarro profundo, una herida que no se cierra fácilmente, porque contigo no se va solo un amigo, se va una parte fundamental de nuestra historia colectiva y de mi propia trayectoria vital y profesional. Tú me enseñaste, quizá sin proponértelo explícitamente, todo lo que significa la militancia por la profesión. Fuiste mentor en el sentido más amplio de la palabra: no solo explicabas, sino que acompañabas, exigías, cuidabas y empujabas a pensar más allá. Nos enseñaste que la militancia no es un gesto puntual ni una consigna, sino una práctica sostenida en el tiempo, profundamente política, vinculada a la defensa y dignificación de la Educación Social con mayúsculas. Militancia como responsabilidad, como coherencia, como compromiso con quienes vendrán después. ...