jueves, 12 de enero de 2012

Rural vs. Urbano

Si nos detenemos a leer la definición del término ‘rural’ en el Diccionario de la Real Academia Española nos encontraremos con dos significados: 1. "Perteneciente o relativo a la vida en el campo y a sus labores y 2. Inculto, tosco, apegado a cosas lugareñas". Por el contrario, la palabra urbano es, a juicio de la publicación "perteneciente o relativo a la ciudad. Cortés, atento, de buen modo".

Es decir, que según la Real Academia Española de la Lengua aquellos que han nacido en un municipio de una zona rural son incultos y toscos; mientras que los que lo han hecho en una ciudad son corteses, atentos y de buenos modos. No deja de ser curioso.

Esta injusticia semántica solo se puede explicar por el anclaje del término rural a los tópicos y a los viejos estereotipos que antaño representaron la vida en el campo. Unos clichés que, por fortuna, la sociedad rural ha sabido arrinconar, venciendo la tan frecuente pereza mental de los hablantes. Ya nadie utiliza en la calle la palabra rural como la acepción que el Diccionario le brinda. Nadie menosprecia a nadie ni nada denominándolo rural. El turismo rural, por ejemplo, no está asociado a un turismo tosco ni devaluado ni propio de gente ignorante. Y los productos agroalimentarios rurales, lejos de poseer la cualidad de la tosquedad quedan asociados a calidad.

En abril de 2011 la Red Española de Desarrollo Rural (REDR) remite una carta al director de la Real Academia Española (RAE), en la que le explicaba que “el medio rural ha experimentado a lo largo de las últimas décadas un proceso de transformación y modernización que lo aleja notablemente de los viejos estereotipos. La tosquedad ha dado paso a la calidad; la incultura, a la innovación. Ya nadie duda de que en las zonas rurales se encuentra la biodiversidad, el paisaje, el agua, el oxígeno, el patrimonio etnográfico y cultural, la tierra… Elementos, en definitiva, consustanciales a la vida”.

La carta añadía que “el despliegue de las comunicaciones, de las tecnologías de la información y de los servicios educativos y sociales ha modernizado el mundo rural y ha incidido en una mayor diversificación económica y en una mejora en la calidad de vida de sus habitantes”.

Una vez valorados los argumentos, la RAE ha decidido que la mejor opción es suprimir esa definición al entender que los términos ‘inculto’ y ‘tosco’ pueden resultar hoy en día ofensivos para los habitantes de un entorno que sigue manteniendo su estrecha relación con el campo, pero que disfruta de unas prestaciones y calidad de vida cada vez más equiparadas al ambiente de ciudad.

La RAE ha asegurado que el término aparecerá modificado en la 23ª edición del diccionario en papel, prevista para otoño de 2014, y en el 5º volcado web, que se llevará a cabo este año.

Esto no deja de ser una demostración más de la potente fortaleza que tiene la sociedad civil organizada, por contribuir a cerrar la brecha existente entre lo rural y lo urbano.


Emitido el día 12 de enero de 2012, en el programa "Hoy por hoy" de la Cadena SER Palencia.