jueves, 24 de mayo de 2012

Insensatos



Hoy les voy a hablar de una historia de desamor. Pero un desamor producido en un matrimonio de conveniencia. ¿Puede existir desamor cuando votas a un determinado partido?, vamos a ver,…

En los últimos años los movimientos sociales se han visto afectados por la parálisis y el desanimo. Los procesos de reivindicación de la defensa de los derechos de la ciudadanía han estado narcotizados, quizá, por la ‘tranquilidad’ y ‘sosiego’ que nos estaba ofreciendo el Estado del Bienestar. Se acordarán Uds. del ‘España va bien’.

Mucho se ha hablado de los ‘indignados’. Ese grupo de ciudadanos y ciudadanas, que semana tras semana está poniendo en valor el malestar de una parte importante de la ciudadanía, por las políticas llevadas a cabo desde los diferentes gobiernos. A los que forman parte de este movimiento social se les ha llamado de todo, menos bonitos. Algunos calificativos despectivos han sido: perrosflautas, anarquistas, antisistemas,…entre otros.

Pero no vengo hoy a hablarles del 15M, hoy quiero hacer referencia a otro grupo de ciudadanas y ciudadanas. Un grupo que, aparentemente, no forma parte de ningún movimiento social, pero que su denominación también empieza por ‘in’. A todos ellos les he venido a denominar ‘insensatos’.

Este grupo, movilizado por la falta de sensatez, por la falta de criterio y por no mirar más allá de sus narices, han tenido mucho peso en los últimos meses. Con su respuesta en las urnas, el pasado 20 de noviembre, pusieron al PP en el gobierno.

A estas alturas me pregunto y les pregunto ¿qué fue lo que movió a esa parte de la ciudadanía, no declarada de derechas, a votar al PP?. ¿Qué buscaban exactamente?. Pasados unos meses, me gustaría preguntarles, si encontraron aquello que buscaban.

Sin ningún tipo de reflexión profunda y meditada, solamente movidos por intereses –no sabemos de qué tipo-, se limitaron a entender la parte superficial de los mensajes electorales del PP. No profundizaron en las graves consecuencias que su elección podría acarrear. Movidos, también, por argumentos muy pobres, como: ‘La crisis es algo pasajero’, ‘igual que vino, se irá’, ‘en poco tiempo volveremos a vivir como antes’,…

Cuando desde la clase política se dice que la ciudadanía es muy inteligente a la hora de elegir a sus líderes políticos, hay que tener cuidado. Me cuestiono esta afirmación, por la manipulación que los grandes partidos ejercen sobre la ciudadanía. Durante la campaña se enviaron mensajes del tipo: ‘no al copago’, ‘nuestra prioridad es el empleo’, ‘no tocaremos ni la sanidad y la ni educación’,... y así una sarta de mentiras, que muchas y muchos creyeron. Habrá que empezar a comunicar a la ciudadanía las diferencias entre la derecha y la izquierda y algo más importante aún, aprender a tomarse en serio, eso que llaman, ejercer la democracia.

Y aquí esta el quid de la cuestión, en la búsqueda de soluciones inmediatas y en la búsqueda de que esto se iba a solucionar muy pronto y que pulsarían el botón para reiniciar el sistema, como si tal cosa. Bajo estas premisas, les dieron el voto, sin pensar más allá, sin pensar que esto que está pasando, forma parte de una crisis global, difícilmente de resolver. Sin pensar que estaban dando de comer a una ‘banda de buitres’.

A todos ellos, a los ‘insensatos’ que siguen pensando que los Reyes Magos y el Ratoncito Pérez existen, me gustaría preguntarles ¿y ahora qué?.

Emitido el día 24 de mayo de 2012, en el programa "Hoy por hoy" de la Cadena SER Palencia.