lunes, 1 de octubre de 2012

Gracias



El pasado 28 de septiembre, hubo compañeras y compañeros que no pudieron estar presentes en el acto de reconocimientos honoríficos, celebrado en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, de la Universidad de Valencia. Evento enmarcado en el Día Internacional de la Educación Social y organizado por el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES). Para todos ellos y todas ellas, también estaban dedicadas estas palabras:

Buenos días a todos y a todas.

Dicen que “de vez en cuando la vida, te da un beso en la boca”. El beso de hoy, es uno de los buenos, de esos que saben a caramelo de cuba libre, que ricos,.... Tendremos que aprovechar, ya que últimamente, la vida, nos está dando besos amargos. Besos envenenados. Dicen que son besos, pero son recortes.

Es un honor poder compartir con todas vosotras y con todos vosotros, este momento.

Recoger este reconocimiento, propuesto por mis colegas, mis compañeros, mis amigos de profesión,… tiene, para mí, un valor incalculable.

Quiero aprovechar para manifestar mi agradecimiento a todas las personas, que me han ayudado a estar hoy aquí. Sin ellas, esto no hubiera sido posible.

Gracias a Chus, mi mujer. Por creer en mí, por apoyarme en cada momento, por entender que la educación social, la llevo en las venas, y también por aguantar, que no es poco, desaparecer algunos fines de semana para reunirme con una panda de locos.

Gracias a mis compañeros y compañeras de Castilla y León, por proponerme. Un agradecimiento muy especial a Juanma Primo e Isabel Fernández, por acompañarme hoy en Valencia y por entender que había quemado una etapa y que era necesario una renovación, muchas gracias a los dos de corazón. No puedo olvidar a Javier Elías, a Álvaro Estevez, a Pilar Vicente, a Gerardo Laguna, a Jorge Delgado y a Mila Castelo, todos ellos excepcionales acompañantes en este viaje.

También a toda la Junta de Gobierno de Baleares, por proponerme para este reconocimiento. Gracias muy especiales a Isabel Cortada, Mª Ángeles Fernández, Antonio Muñoz y Andreu Barnés.

Gracias a Alberto y Rafel, para mí, un tándem espectacular. Por ser dos excelentes maestros de un aprendiz, que de vez en cuando asomaba la cabeza. Gracias por transferirme vuestro saber hacer y vuestra pasión y empeño, por sacar adelante esta organización. Y lo más importante, saber que tengo dos buenos amigos.

También a Rosa Pérez, a Lola Santos y a Clara Beltrán por compartir otros espacios. ¡Algún día veremos ese vídeo!.

Como no podía ser de otra manera, quiero también compartir este momento, con los compañeros y compañeras, a los cuales también se les reconoce hoy su trabajo; a Elena Aycart, Gabriel Gómez y Jesús Otaño, con los que he tenido el placer de compartir espacios formales e informales.

No puedo dejar en el olvido a Joana Chinchilla, Secretaría Técnica de CGCEES, por su apoyo constante al asumir la Secretaría General, por demostrarme su profesionalidad y por ser muy buena gente.

Gracias, también, a otras personas que he tenido el placer de conocer en diferentes momentos de este viaje, y de las cuales he aprendido mucho: a Flor Hoyos, a Máximo Sayago, a Juan Trujillo, a Pepe Mascarell y a Marcos Álvarez.

Y por último, agradecer a Espidifen 600, porque en más de una ocasión, ha desatascado mis neuronas, en discusiones circulares sobre el reglamento de régimen interno, los presupuestos ordinarios y extraordinarios, los congresos estatales, la ley ómnibus (y la madre que la pario), o incluso, en momentos, como abrir el correo electrónico y ver que tienes en la bandeja de entrada, mensajes sobre algún tema del Consejo, que te da miedo abrir,… Seguro que a alguno de los aquí presentes, le ha ocurrido lo mismo.

A pesar de todo, ha merecido la pena.

Muchas gracias a todas y a todos.