jueves, 2 de enero de 2014

Resistencia


El otro día buceando por una de estas redes sociales que tanto nos enredan, Carlos Taibo profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, compartía una imagen que sobre fondo negro ponía: Resistencia. De cada una de las letras que componen la palabra colgaban otras nuevas.

Dice la Wikipedia que Carlos “es partidario del movimiento antiglobalización, del decrecimiento, de la democracia directa y del anarquismo. Suya es la frase: “La globalización avanza hacia un caos que escapa a todo control”.

Con todo esto, trataré con mucho atrevimiento y desde mi humilde y pequeño conocimiento, dar significado a cada uno de los términos que envuelven esta sugerente palabra.

Rajoy decía el otro día que: “el año 2014 será el de la recuperación”. No me creo las profecías neoliberales. Llevamos mucho tiempo aguantando predicciones que no se cumplen. Y al no cumplirse, los ciudadanos tenemos que llevar a cabo un complicado ejercicio circense: bajarnos los pantalones y apretarnos el cinturón a la vez. Esta banda de mediocres nos presenta un futuro esperanzador. No olviden que en mayo se celebran las elecciones europeas.

Hablando del año que comienza, creo que la ciudadanía debe interiorizar que 2014 y los años venideros deben ser años de resistencia. Y cuando hablo de resistencia no me estoy refiriendo a esas malditas frases que escuchamos todos los días: “es lo que hay”, “tenemos que aguantar, esto pasará”, o “hay que trabajar más y cobrar menos para salir de la crisis”.

Tomando prestada la imagen que les decía al principio, la palabra resistencia la componen los siguientes elementos; debemos afrontar el futuro con rebeldía, porque la permanente vulneración de los derechos fundamentales es intolerable y porque es indecente que tengamos que pagar una deuda que no hemos generado.

Tenemos que armarnos de esperanza, para lograr que una parte de la ciudadanía abra los ojos, entienda y comprenda lo que está sucediendo. Solo de esta manera podremos despojarnos de los corsés impuestos por el capitalismo.

No podrán robarnos los sueños, sobre todo aquellos que nos ayudan a creer que es posible un cambio social, económico y político más justo e igualitario. Sueños que nos remuevan las entrañas. Y porque somos íntegros (integridad). La gente decente no tenemos nada que esconder.

Promoviendo la solidaridad como valor fundamental para hacer realidad la justicia social. El escritor Eduardo Galeano lo dice muy claro: "A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba-abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder."

Actuando con tesón para seguir denunciado las injusticias y reivindicando un mundo más justo y sostenible. Con una actitud de entrega, porque juntos sumanos más. Ejerciendo la nobleza. La gente decente somos personas honradas.

Con la fuerza que nos otorga la razón (conciencia) y, una vez identificados a los culpables de este desaguisado, será mucho más sencillo caminar hacia un cambio en el sistema. Un sistema donde lo más importante sean las personas y no los mercados.

Los cambios se promueven si nos quitamos los miedos que nos paralizan y con ideas (idealismo) que compartamos. Se trata de reconstruir y apropiarnos de espacios para buscar conjuntamente alternativas. Las iniciativas decrecentistas y de transición son un claro ejemplo.

Y el último, la autogestión como elemento aglutinador de todos los anteriores. Es necesario despojarnos de los moldes impuestos por el capitalismo. Es el momento de luchar y empoderar a la ciudadanía.

Muchos de Uds. pensarán que todo esto es pura utopía, ya lo sé. Pero si no nos ponemos urgentemente a cocinar juntos todos estos ingredientes, la batalla está perdida. Esta guerra la van ganando ellos; los amos del mundo, los corruptos, las eléctricas, los mediocres que gestionan lo público, los mercados, las agencias de calificación de riesgos, los intolerantes que se disfrazan de demócratas,…

Emitido el día 2 de enero, en el programa
"Hoy por hoy", en @SERpalencia