jueves, 20 de febrero de 2014

Disparar a la pobreza


Lo sucedido hace un par de semanas en Ceuta, me trajo a la memoria aquella fotografía incómoda de Javier Bauluz, tomada una tarde calurosa de septiembre del 2000 en la playa de Tarifa. En ella aparecen en un primer plano una pareja bajo una sombrilla y al fondo, a pocos metros, el cadáver de una persona.

Una imagen que te revuelve la conciencia. Un retrato que refleja la tragedia de la inmigración y el egoísmo frívolo de Occidente. La instantánea de Bauluz pone de manifiesto la pobreza, las perversas relaciones norte-sur y las ineficaces políticas de cooperación para el desarrollo, que durante años han lavado las conciencias de las instituciones españolas y europeas.

Han pasado casi catorce años desde aquella fotografía. A día de hoy no todo sigue igual. Las desigualdades existentes entre el norte y el sur son cada vez mayores. Esto provoca la desesperación de miles de personas por cruzar el estrecho. En estos últimos tiempos, la frontera se ha vuelto cada vez más impermeable. El gobierno del PP ha mostrado su indiferencia colocado concertinas en las vallas para frenar la ‘invasión’ de los pobres, de los desheredados, de ‘los nadies’,… como dice Galeano.

Tienes que haber perdido todo para arriesgar tu vida y morir ahogado en el mar. Tratando de defender tu dignidad, huyendo de la barbarie que ha causado el insaciable capitalismo en África: las guerras, la políticas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, las hambrunas, las dictaduras patrocinadas por Occidente, las epidemias, la explotación sin medida de los recursos naturales,…

Lo que ha pasado días atrás en Ceuta, pone una vez más de manifiesto, el conflicto permanente en la delgada frontera entre España y Marruecos. Un infierno donde los derechos humanos se desvanecen entre las aguas del Alborán y el Atlántico.

Durante estos días los medios de comunicación nos han sacudido con titulares y declaraciones contradictorias, notas de prensa del Ministerio del Interior, vídeos supuestamente editados, fotografías,… Una maraña de informaciones que han convertido todo esto en un esperpento. ¿Cuándo van a dejar de hacer el ridículo Fernández Díaz y Fernández de Messa?

Lo que ha pasado en Ceuta me avergüenza como ser humano. Me avergüenza la falta de transparencia del gobierno a la hora de informar sobre lo que allí pasó. Ante esto, mi cabeza se llena de preguntas: ¿Por qué nadie aviso a la Cruz Roja y a Salvamento Marítimo? ¿Por qué utilizaron materiales antidisturbios? ¿Quiénes son los responsables de las quince muertes? ¿Hubo deportaciones ilegales? ¿Deberían dimitir los responsables del Ministerio del Interior? ¿Hubo falta de auxilio por parte del gobierno de España? ¿Se han conculcado los derechos humanos de las personas que trataron de cruzar la frontera? ¿Quién miente y oculta la verdad?

Mientras tanto, vuelvo a observar la fotografía de Bauluz, mis ojos se llenan de rabia e indignación y pienso: ¡qué mala memoria!

Emitido el día 20 de febrero, en el programa
"Hoy por hoy", en @SERpalencia