jueves, 2 de febrero de 2012

El miedo


El miedo paraliza, nos deja inmóviles. Hace que aguantemos la situación sin protestar, sin levantar la voz. Resignándonos y soportando, estoicamente, todos los atropellos, abusos, que están haciendo, “esos”, los gestores, los que nos dicen que nos apretemos el cinturón; los que argumentan y se atreven a comparar que la gestión de las administraciones, debe realizarse igual que la economía familiar; los que mandan construir aeropuertos sin aviones; los que gestionaron el dinero público creyendo que estaban en ‘Las Vegas’; los que ahora dicen: “que los ciudadanos tienen que hacer voluntariado para mantener los servicios públicos”. En este sumatorio de despropósitos, no podemos olvidar tampoco el juego sucio de la banca, con sus llamadas participaciones preferentes.

Como podrán comprobar, todo esto no es fruto de nuestra imaginación. Pero empieza a parecerse a lo sucedido hace algunos años en Argentina.

Ese miedo, últimamente se acerca a mí, lo siento tan cerca, que no se qué hacer. Intento ponerme la coraza para que no me atrape, pero no hay manera. Se mete en mis huesos. Hago un esfuerzo, y pienso en positivo, diciéndome a mi mismo “esto va a pasar, seguro que va a pasar”. Es latente su presencia. Nadie lo ve, pero está ahí, rondando por encima de nuestras cabezas.

AFRONTAR EL MIEDO, NO ES FÁCIL, MÁS Y CUANDO LA SITUACIÓN NO MEJORA. LAS MEDIDAS APLICADAS POR EL NUEVO GOBIERNO ESTÁN PROVOCANDO EL EFECTO CONTRARIO. LA SEMANA PASADA ESCUCHÁBAMOS Y LEÍAMOS LOS ÚLTIMOS DATOS DE LA EPA: 5.273.600 DE PERSONAS DESEMPLEADAS, CASI UN 23% DE TASA DE DESEMPLEO. ME PREGUNTO; ¿Y ESTO QUIÉN LO PARA?.

Estamos soportando la crisis con unas instituciones políticas, religiosas y económicas, muy anticuadas, con estructuras y formas de funcionar, que poco o nada han cambiado desde la fundación del capitalismo. Los gobernantes deben reconocer públicamente que el sistema capitalista, está agotado y que ha entrado en sus últimos estertores. Reconocer esta realidad, podría ser parte de la solución.

Si cada día que pasa se destruyen casi 1.700 puestos de trabajo, se está cumpliendo la máxima: “si no se gasta, no se produce”. Si el poder adquisitivo de las familias desciende y en la mayoría de ellas se incrementa, paulatinamente, el número de miembros sin empleo,… ¿dónde nos lleva todo esto?, nos lleva a una situación de círculo vicioso irremediable.

Mientras escribía todo esto, intentaba recordar en qué momento el personal de limpieza, los celadores, los psicólogos, los conductores de ambulancias, los bomberos, los profesores, los policías, los investigadores, las enfermeras y enfermeros, los médicos, los educadores sociales, los carteros, los bibliotecarios, los funcionarios y empleados públicos en general, hundieron el mercado de valores, saquearon las entidades bancarias, se apropiaron de miles de millones de euros en primas y no pagaron impuesto alguno?. ¿No lo recuerdas, verdad? ¡Yo tampoco!.

Emitido el día 2 de febrero de 2012, en el programa "Hoy por hoy" de la Cadena SER Palencia.