jueves, 7 de marzo de 2013

A los pies de los caballos



A finales de noviembre de 2012, Mariano Rajoy se presentaba con su séquito en las instalaciones de Fasa Renault en Villamuriel de Cerrato. El motivo era festejar por todo lo alto el Plan Industrial de la factoría para el período (2014-2016). Un plan que consiste en asumir nuevos encargos que aseguren la continuidad de la producción. Pero esta continuidad supone reducir, también los salarios de los trabajadores… Ya lo dijo el ex-gurú de la CEOE, Díaz Ferrán: “hay que trabajar más y cobrar menos”…

Dicen que este ‘ambicioso’ plan creará 800 nuevos puestos de trabajo en la factoría de Villamuriel, para afrontar con garantías la fabricación del modelo Mégane. Lo que no nos dicen es cuántos empleos indirectos se van a destruir.

Durante aquellos días nos contaron que empresa y sindicatos habían firmado un pacto social que suponía la aceptación por la plantilla de unas condiciones salariales más moderadas en el trienio 2014-2016. Pues sí que estamos bien, a esto lo llaman pacto social. No hubiese sido más correcto denominarlo; pacto por la precariedad laboral o pacto por la esclavitud.

Ese mismo día, Rajoy expresaba su alegría al manifestar que todo esto es una ‘gran noticia’ para la economía. Oigan, no veo por ninguna parte los importantes logros de este plan, cuando el objetivo, en resumidas cuentas, es reducir los salarios, y por tanto, la estrangulación del poder adquisitivo de las familias. Sinceramente, ¿qué enajenado mental se cree esta farsa?.

Rajoy, también, hizo gala de su elocuencia cuando afirmaba que: “Estas consecuencias positivas no se limitan solo a la generación de riqueza a nivel local, si no que toda inversión tiene efectos expansivos sobre la economía”. Una vez más, observamos como siguen mintiendo como auténticos bellacos. ¿Pretenden promover la generación de riqueza con salarios miserables que rondarán, en el mejor de los casos, mil euros?. Pero ¿a quién quieren tomar el pelo?.

Unido a todo esto, hace un par de semanas conocimos que la dirección de SAS Automotive Systems (empresa auxiliar de Fasa Renault) comunicaba a sus trabajadores el cierre, ya que Renault no les había adjudicado la fabricación de los salpicaderos del nuevo Mégane. Este cierre supone el despido de 136 trabajadores. Estas son las consecuencias positivas de las que hablaba el presidente del gobierno, el pasado mes de noviembre.

A partir de ahora comienza un proceso muy complicado, en el que el Comité de Empresa de SAS deberá buscar la continuidad de los trabajadores. Uno de los primeros pasos ha sido llamar a la puerta de Fasa Renault para negociar la subrogación de la plantilla. Pero esta puerta está cerrada.

El ‘estupendo’ plan industrial de la factoría Renault, apadrinado por un Rajoy, seguidor acérrimo de la troika, deja a los trabajadores de SAS ‘a los pies de los caballos’. Ahora más de cien familias palentinas ‘bailaran’ la música, que la factoría francesa, imponga a esta triste y dolorosa historia. De momento, todo apunta a una pérdida de los derechos laborales adquiridos, en algunos casos, durante más de diez años.

Emitido el día 7 de marzo de 2013, en el programa "Hoy por hoy",
en @SERpalencia