jueves, 23 de mayo de 2013

Las miradas raras



Hoy les hablaré de algo que viene arrastrándose desde hace semanas, y nunca mejor dicho, por las calles de nuestra ciudad. El conflicto se ha borrado de la agenda política municipal. Han intentando hacerlo desaparecer como si tal cosa. Nada nuevo, la práctica habitual de la casta política. Quitándole importancia y evidenciando que todo está bajo control.

El tema del que hablamos sigue latente y tiene mucha tela que cortar. Han continuado apareciendo informaciones que ponen en entredicho el comportamiento ético de la concejala de infancia y familia.

Muchos consideran que el responsable de alimentar esta situación es el propio alcalde, que aunque ha hecho una reprobación pública, no termina de adoptar con valentía la verdadera decisión, que en este caso es; ejecutar el cese definitivo de sus funciones, como miembro del equipo de gobierno.

Este tipo de granos producen un escozor muy molesto, sí es la primera vez que gobiernas. Cuanto más te obsesionas por maquillarlo y ocultarlo, peor te sale la jugada. Durante algunos días el tema quedó aparcado en el limbo, pero en el momento que se mueve un poco, empieza a desprender el mismo hedor insoportable de siempre.

No sabemos hasta cuando se alargará esta situación, lo que está claro, es que nadie entiende el comportamiento de la concejala, ni el propio equipo de gobierno, ni la oposición y la ciudadanía, menos. Si la gran mayoría comparte la misma visión, ¿cuáles son los motivos por los que todavía no ha sido cesada?, ¿hay algo detrás de todo esto que no sepamos?. O simplemente es un gesto de chulería y soberbia al que nos tienen acostumbrados.

Sea como sea, en los últimos plenos se intuyen miradas raras entre los jugadores del mismo equipo, y cuando esto sucede, ya sabemos lo que pasa.

Llegados a este punto de no retorno, nadie entiende cómo es posible que a la hora de configurar el elenco de concejales, el alcalde ponga en valor el trabajo en equipo y el currículum de los elegidos. Se valora ‘el todo’. Pero en este caso, el líder prefiere tener su espalda cubierta, se desmarca por la puerta de atrás y deja la pelota en el tejado de ‘su’ concejala, la que forma parte de ‘su’ equipo. Dejándola a los pies de los caballos.

Lo que es cierto, y si no echen mano de la hemeroteca, que el PP no siempre ve las cosas de la misma manera. No es lo mismo estar en la oposición que gobernando. Les daré un dato para que puedan comparar. Recordarán Uds. que en 2010 el PP expulsó a Mateo Pinilla del Grupo Municipal. En aquel momento Celinda Sánchez argumentaba: «Le dijimos que no gozaba de nuestra confianza y que si era un caballero debería devolver el acta de concejal (…). Lo que tendría que tener claro es que los más de 18.000 votantes del Partido Popular no le eligieron a él por ser Mateo Pinilla, sino por ir representando a unas siglas». Muy diferente ¿no les parece?. Ya ven, nunca se utiliza la misma vara de medir.

Para terminar, creo que el alcalde no afronta con valentía el conflicto, lo esquiva continuamente y sigue mirando de forma rara a ‘su’ concejala. Sabe que todo esto traerá consecuencias. Tarde o temprano podría pagar una cuenta demasiado cara.

Emitido el día 23 de mayo de 2013, en el programa
"Hoy por hoy", en @SERpalencia