viernes, 22 de agosto de 2014

A mí también


A mí también se me calienta la boca para llamarte misógino y machista, pero no lo voy a hacer.

A mí también se me calienta la boca para decirte que eres el representante más asqueroso del patriarcado de este país, pero no lo voy a hacer.

A mí también se me calienta la boca para señalarte como un ser repugnante que atenta contra las mujeres, sus derechos y su libertad, pero no lo voy hacer.

A mí también se me calienta la boca para gritarte que me da vergüenza que haya personas como tú, pero no lo voy a hacer.

Tus palabras de ayer no están sacadas de ningún contexto, son la insoportable representación de la prepotencia y la dominación que queréis seguir ejerciendo sobre las mujeres. Lo lleváis en ese ADN rancio.

Intentáis en este contexto ‘democrático’ camuflar y disfrazar vuestras ideas, valores y principios, pero en muchos casos se os ‘escapa’ lo que lleváis dentro. Alardeáis y os regodeáis de la discriminación constante, de ese sometimiento que tanto os gusta ejercer.

Con individuos como tú la sociedad retrocede. Tus ofensas e insultos nos traen tiempos pasados, tiempos borrados de nuestras memorias. Tiempos en los que estaba a la orden del día la negación permanente de la mujer.

En el siglo XXI no podemos consentir que una sociedad democrática se siga permitiendo la existencia de un género superior al otro. Es necesario seguir denunciando públicamente este tipo de comportamientos retrógrados.

Seguiremos defendiendo, como decía Simone de Beauvoir, que ‘el feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente”.

Seguiré creyendo en otro mundo posible.