jueves, 27 de diciembre de 2012

2013, el año del sentido común



Finalizando el año me enfrento a la elaboración del último post de 2012. En mi cabeza aparecen dos ideas: echar la vista atrás o mirar al presente más inmediato. Hablar del pasado no nos aportará ninguna novedad. En cambio afrontar lo que está por venir se plantea como un importante desafío para todos aquellos que pensamos que existen alternativas y que, a pesar de toda la escabechina llevada a cabo, no es momento de una rendición. Como verán, finalmente he decido que es mucho más interesante y motivador hablar de lo que pasará mañana.

Para un grupo importante de la ciudadanía 2011 fue declarado el año de la negación; ¿cómo es posible que todo esto esté pasando aquí?. En cambio, 2012 para algunos fue el de la resignación; … no podemos hacer nada, tendremos que asumir lo que nos echen encima… Para la gran mayoría, fue el de la indignación con mayúsculas. Otros tantos, durante 2012, defendían que el optimismo, era la única salida para salir a flote. Desde mi punto de vista, un narcótico para suavizar y hacer más llevadera la desastrosa situación.

Me declaro convencido que 2013 tiene que ser el año del sentido común. Sentido común para estar bien informando. Sentido común para denunciar todas las situaciones de injusticia social. Sentido común para la salir a las calles y a las plazas a reivindicar que ya está bien de esquilmar los derechos fundamentales. Sentido común para ir a las urnas, en el supuesto que se convocasen elecciones anticipadas. Sentido común para exigir, a todos los gobernantes, responsabilidad y transparencia.

El 2012 fue el año donde nos mintieron sin escrúpulos. Hicieron todo lo posible por empeorar, más y más, la situación social. Cada real decreto, era una cuchillada a los derechos básicos. Incluso han tenido la poca vergüenza de hacernos a los ciudadanos responsables de todo lo que estaba pasando.

El 2013 debe venir cargado de unidad y de acción ciudadana frente a las salvajadas de un gobierno que prioriza el rescate a los bancos. Debemos demostrarles que no pueden con nosotros. Está claro, que si seguimos con la desafección y pasividad, les estamos dando permiso para que puedan seguir haciendo de las suyas.

En 2013 no nos dejemos engañar más. Dejemos de asumir la responsabilidad de lo que está pasando. Sigamos reivindicando la defensa del Estado del Bienestar, porque nos pertenece, por el futuro de nuestros hijos, por nuestros padres, por todos aquellos que han sido vapuleados por la reforma laboral,... Dejemos de dar la espalda a la realidad, porque esa no es la solución. Los interesados en seguir desmantelando todo, es lo que quieren, ¿se lo vamos a seguir permitiendo?. Tomen nota y aplíquense el cuento.

Emitido el día 27 de diciembre de 2012, en el programa "Hoy por hoy",
en @SERpalencia